Sol, playa… aguavivas
Bueno, supongo que nadie se preguntó porqué ayer nadie posteo, ¿no? No importa, les cuento igual :P.
Fuimos, con Diego, a la playa. Específicamente a Monte Hermoso. La verdad que estuvo muy bueno.
Salimos ayer a las 6:45 de la mañana aproximadamente, cansados, con pocas ganas… Por suerte a Diego se le ocurrió llevar el MP3, y encima hacer que se pueda escuchar en dos auriculares… es decir que podíamos escuchar los dos sin ningún problema. Eso me encantó.
En el MP3 entraron algo así como 19 temas, algunos de AC/DC, otros de Li’l Jon, y unos pocos de Pantera y Metallica… Pasamos todo el viaje de ida escuchando esos temas, charlando, y mirando por la ventanilla delantera (nos tocaron los asientos de arriba y adelante, donde hay un vidrio tremendo para ver todo con vista panorámica :P…).
Hasta llegar nos morimos de risa de algunas cosas, como la cantidad de mosquitos que había estampados contra el vidrio (algunos parecía que bailaban al ritmo de los temas de AC/DC); un pato que cruzó la ruta tranquilo, mientras el ómnibus se le acercaba peligrosamente; un auto que venía adelante a una velocidad increíblemente baja, y que desde nuestra posición parecía que el colectivo se lo tragaba… También, como estábamos aburridos, empezamos en pensar en las posibilidades que hay de que pase esto en un colectivo ;).
Al fin llegamos y bajamos. Estuvimos en la terminal un ratito, y nos fuimos para la playa, que era algo que yo quería, y mucho. Una vez llegamos, ¡al agua!. Salimos y entramos del mar unas cuantas veces, y dimos vueltas por la playa hasta más no poder.
Mi gran problema, y solo mío (a Diego no lo tocó ninguna), fueron las aguavivas. ¡¡Parece que se la habían agarrado conmigo!! Me atacaron primero en un pie, y el dolor fue un poco insoportable. Salí del agua, me saqué el tentáculo que todavía tenía adherido (parecía un hilo), y fuimos a la carpa que mis viejos habían alquilado. Le dije a mi vieja que me había picado un aguaviva, y ella se acordó que en uno de los folletos había recomendaciones frente a los ataques de estos animales, en los que decía que había que acudir al guardavidas para que nos asistiera. Fuí y me hechó vinagre. El dolor se esfumó bastante rápido, pero me transformé en ensalada ;).
Poco después me pasó lo mismo. Los tentáculos de una aguaviva me rozaron las dos rodillas y el otro pié :(. Fuimos derecho al guardavidas, que me “asistió” con vinagre. Se veían claramente, en la pierna derecha, las marcas de 4 tentáculos. En la izquierda no, aunque también ardía.
Desde esa picadura no me volví a meter. Estaba destrozado ;). Seguimos caminando, comimos dos helados
y terminamos de destrozar nuestros pies.
Al fin volvimos. El viaje de vuelta, que empezó a eso de las 9:50, fue dormir, charlar en voz baja con la luz apagada, y querer llegar.
Durante ese día en la playa, que se tornó excesivamente largo, se vieron muchísimas cosas. El guardavidas estaba bastante ocupado atendiendo picaduras de aguavivas a otras personas.. También se vieron los típicos “Vale subirse un poco la malla”, en especial en chicos que estaban en cuclillas jugando en la arena, e incluso algunos adultos por acción de las olas.
Y bueno, no sé que más contar.. llegamos a Tres Arroyos a las 0:00 hs aproximadamente… Me bañé y empecé a sentir un tremendo ardor en la espalda, pecho, y hombros.. Estoy quemado por el sol, pero FEO.
Tengo todo el pecho colorado, y supongo que la espalda también. Hoy me levanté a las 13:10 hs, y desde ese momento los hombros no me responden, las piernas me tiemblan, y el ardor es insoportable…
Actualización: me olvidaba de dos o tres cosas…
- Cuando me picó la segunda aguaviva (esa de los 4 tentáculos) y que salí del agua medio loco, frotándome las patas, una vieja boluda me pregunta: “¿Hay aguavivas? ¿Te picó una? ¿te duele?”. ¡Cómo no me va a doler! ¡Más vale! ¡¡Sino no estaría frotandome la pierna frenéticamente!!
- En el viaja de ida, los asientos, con Diego, nos tocaron separados por un pasillo. Al lado mio había un chabón re dormido, se notaba que había pasado toda la noche arriba del colectivo. Yo no quería molestarlo para que nos de el lugar, permitiendo que Diego se siente en su lugar y él en en lugar de Diego, de modo que pudieramos escuchar el MP3 a la vez, con dos pares de auriculares. Al final, y por presión de Diego (el muy hdp no se animaba), tuve que despertarlo y perdirle un cambio de lugar. Por suerte no tuvo problema ;).
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Esta entrada fue escrita el: Jueves 01 de Febrero de 2007 
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